El CESIP se inscribe en la promoción de una escuela inclusiva, concebida como un conjunto de procesos orientados a eliminar o minimizar las barreras que limitan el acceso, permanencia en la escuela, el aprendizaje y la participación del alumnado en el proceso educativo.
Se hace necesaria una intervención que apunte a mejorar el acceso, permanencia y culminación educativa, incidiendo en la mejora de la calidad de la educación en escuelas públicas, su pertinencia, su eficacia y su rol formador de ciudadanos y ciudadanas; con énfasis en la población infantil y adolescente que constituye la principal población objetivo de nuestra intervención: niñez y adolescencia que trabaja, niñas y adolescentes trabajadoras del hogar, niños, niñas y adolescentes víctima o potenciales víctimas de abuso y maltrato; pero también niños, niñas y adolescentes de zonas rurales, en especial las niñas.
Esta línea programática establece como mandato institucional el Diseño, formulación y difusión de modelos que permitan hacer que la escuela sea más inclusiva, partiendo desde el abordaje de situaciones particulares, como el trabajo infantil y adolescente, el embarazo adolescente, o la realidad diferenciada del ámbito rural y urbano.